¿Se imaginan que
una vez al mes reciben por correo una caja con 5 muestras de productos de
belleza para testear? Ése es el concepto de la Birch box, creada en 2010 por un par de
estudiantes de la Harvard Business School, en EEUU. La idea es que, previo pago
de un monto mensual en este caso, 10 dólares, las abonadas reciben una caja con
diferentes tipos de productos como: maquillaje, shampoo,
cremas para el rostro o para el cuerpo, esmaltes de uñas, entre otros.
El éxito fue
inmediato y por supuesto, la idea fue imitada tanto en EEUU como en Europa. En
algunos casos el concepto de la “box” puede variar. Por ejemplo. La Eco Emi box, envía a sus abonadas sólo
productos “bio”, veganos o que respetan el medio ambiente, por lo que en este
caso, no siempre se trata de cosméticos.
En Europa, son
varias las empresas que han lanzado sus cajas de belleza al mercado, en países
como: Alemania, Francia, Reino Unido y España, entre las que se cuentan: Glossy Box, Jolie Box y My Little Box,
por mencionar algunas. Durante el último tiempo me he entretenido bastante
revisando los videos que las abonadas suben a youtube mostrando el contenido de
sus cajas. En algunos casos, no todas reciben los mismos productos, ya sea
porque los envíos toman en cuenta ciertas características de quienes las
encargan como: tipo y/o color de piel, gustos personales, etc, o porque las
empresas que participan de este concepto, no entregan la cantidad suficiente de
muestras para que todas puedan recibir los mismos productos.
Me gustó tanto la idea de recibir una caja con muestras de productos de belleza, que aprovechando el viaje a Francia de mi amiga Camille, le encargué una de ellas. Como tuve la posibilidad de revisarlas todas me incliné por la Jolie Box.
Me gustó tanto la idea de recibir una caja con muestras de productos de belleza, que aprovechando el viaje a Francia de mi amiga Camille, le encargué una de ellas. Como tuve la posibilidad de revisarlas todas me incliné por la Jolie Box.